MdM Team

Todo suma y nada… resta

Subida Cuevita 2010

Posted by fjmachin en 25 agosto 2010

Como ya comentábamos en alguna entrada anterior, los últimos entrenos estaban orientados a la preparación para la Cicloturista que organiza la Federación Insular de Ciclismo de Gran Canaria Virgen de la Cuevita, con salida en Las Palmas y llegada en Artenara, para homenajear a la patrona de los ciclistas de esta isla. El recorrido de esta prueba aparece aquí y la altimetría es la que se muestra en la siguiente figura:

Altimetría de la Cicloturista Virgen de la Cuevita.

Para describir un poco el recorrido, digamos que se sale del Auditorio Alfredo Krauss en dirección hacia el Norte hasta la rotonda de Bañaderos; ahí se toma el desvío subiendo hacia Cambalud y posteriormente hasta Firgas. En el cementerio de Firgas se hace la primera parada para agrupar al pelotón que se dispersa en esos primeros 22 kilómetros de marcha. La siguiente parada es en el Balcón de Zamora, a casi 1000 metros de altitud, donde hay avituallamiento de agua y fruta, antes de entrar en el tramo duro de la subida. A estas alturas, en el kilómetro 30, ya las fuerzas van justitas, y viene la parte dura, el tramo desde Lanzarote a la Caldera de los Pinos de Gáldar, alcanzando los 1550 metros de altitud tras 42 kilómetros de etapa. A partir de ahí, 7 kilómetros de bajada hasta Artenara, donde tiene lugar el homenaje a la Virgen.

Pues bien, tras esta introducción, llega el gran día al que estábamos citados Fernan, Oli, Yoni, Iralde, Ayoze y Francis. El día empezó tempranito (para Ayo realmente se unió con el día anterior por su viaje de regreso de Málaga) y antes de las 8.30 debíamos retirar el dorsal. A las 8 íbamos saliendo del aeropuerto en dirección Las Palmas, cuando Yoni nos llamó para ver por dónde andábamos y nos dijo que no nos diésemos mucha prisa, que había una cola importante para retirar el dorsal. En el camino hacia Las Palmas, advertimos que en la zona alta de la isla iba a dominar el calor, a pesar de la engañosa panza de burro que había a esas horas en Telde y Las Palmas. Llegamos a Las Palmas sobre las 8.25, montamos las bicis, nos equipamos y vamos a sacar el dorsal. Efectivamente, había una cola de cojones, y estuve esperando como 15 minutos a que me dieran los nuestros. Por cierto, Fernan tuvo que llamar a su casa para que mami le dijera su número de DNI para completar la inscripción, fuerte personaje🙂.

La salida estaba prevista para las 8.45, pero no fue hasta las 9.15 que la organización nos convocó para hacer la foto de familia frente al Auditorio. Algunos minutos después ya estábamos en carretera, comenzando la Cicloturista que debía llevarnos hasta Artenara. Llegamos hasta Bañaderos sin incidentes, tan sólo aplacando la fogosidad de Fernan que se iba con los de delante de manera natural. En todo este tramo el pelotón iba bastante agrupado, a una velocidad media de 20.5 kmh.

Comienza la subida con una pendiente media del 5.5% entre Bañaderos y Firgas, con un tiempo perfecto para salir en bici, muy cubierto y sin prácticamente viento, con el aire muy fresco. Aquí comienza a estirarse el pelotón y tengo la sensación de que el ritmo es algo más alto que el del año anterior. La subida hacia Firgas fue bastante animada, con buen ambiente entre los participantes de la Cicloturista. Nuestro grupo se rompió en esta subida y ya no volvió a estar unido en toda la salida. Llegamos al cementerio de Firgas con una velocidad media entre Bañaderos y Firgas de 13.7 kmh, tras 1 h y 27 min de etapa, y estamos ya a unos 560 metros de altitud. Hacemos una breve parada en la que se sueltan líquidos, se coge resuello, nos enchufamos algún gel o chocolatina y nos disponemos a realizar el siguiente tramo, que nos llevará hasta el Balcón de Zamora.

Hasta el Balcón de Zamora fueron casi 8 km, tras los que alcanzamos la cota de los 920 metros, con lo que tiene una pendiente media del 4.5%, si bien hay un kilómetro con pendiente media por encima del 8%. En esta subida nuestro grupo se vuelve a fragmentar y el pelotón está ya estiradísimo, formándose los característicos grupetos propios de este tipo de etapas de montaña. En este tramo se produce el cambio que ya anticipábamos: sale el sol, radiante, muy fuerte, y el aire se seca, pasando a ser las condiciones ambientales ahora mucho más duras y menos favorables para practicar deporte. Llegamos al Balcón de Zamora tras 29.6 km en 2 horas justas de etapa, haciendo este último tramo a una velocidad media de 15.0 kmh. En este aparcamiento del Mirador la organización ofrece agua, plátanos y manzanas, que gustosos vamos devorando acompañados por geles o lo que fuese. Ya le vamos viendo las orejas al lobo, porque vamos acumulando kilómetros y porque el tiempo lo va haciendo algo más duro.

Esta segunda parada fue de más de 20 minutos, cosa que agradecemos todos para ir recuperando fuerzas. Tras ese tiempo, la organización decide emprender la marcha, hacia el tramo duro que debía llevarnos hasta la Caldera de los Pinos de Gáldar, en el kilómetro 42.3 a 1566 metros de altitud. El desnivel de este tramo es por tanto de 640 metros en 12.7 km, lo que da una pendiente media del 5%; eso sí, el tramo temido es el de Lanzarote-Cueva Corcho, 3 km al 6, 7 y 8% sin un puto árbol que dé algo de sombra. A los pocos metros de arrancar ya nos queda claro que esto va a ser un sálvese-quien-pueda. Fernan se va algo por delante en los primeros kilómetros, yendo Francis e Iralde algo por detrás y los demás cerrando nuestro grupo. Llegamos hasta Lanzarote aguantando un cierto ritmo y según se pasa de Lanzarote se desencadena la tormenta: dureza, mucha dureza y en mi caso pérdida completa de las buenas sensaciones que había tenido hasta el momento. Quito el plato mediano porque ya no podía con él y me voy al pequeño, reservado para las situaciones de “rescate-extrema emergencia” (soy un peliculero :)). Iralde se me va por delante, centímetro a centímetro en cada pedalada y al rato vemos a Fernan sentado en el quitamiedos, cogiendo resuello porque la cosa estaba peliaguda. Al rato me pasa Ayo: “Cómo vas bro!?”; mi respuesta: “Bien”. Ayo iba de pie encima de la bici, pero yo iba tan fundido que no tenía ni fuerzas para levantarme. Seguimos tirando para arriba, deseando llegar a la curva de Cueva Corcho, para quitarme de encima la sensación de ahogo por el puñetero calor. Llego por fin a la curva ansiada y entramos en una zona en la que la vegetación ayuda a tener un poco de alivio, algo más de sombra. El tramo Lanzarote-Curva Corcho lo hice a la escalofriante velocidad de 9.7 kmh. Lo peto. Estamos en el kilómetro 36.2, así que ya “sólo” faltan 6 kilómetros para llegar arriba.

El resto de la subida fue en la misma línea de malas sensaciones, mucho calor, nada de ritmo y sobre todo ganas de llegar, muchas ganas de llegar. Hay un tramito en el kilómetro 37 en el que las pendientes se suavizan mucho aunque luego se endurezcan, y ya en el kilómetro 38.2 hay una bajadita que viene como agua de mayo para coger nuevamente resuello, antes de los 3 km finales. Lo peor es cuando llegas al km 40.5 y ves lo que te queda para llegar arriba: una subida espectacular, que te cuesta trabajo creer que es por donde tienes que pasar para llegar a la Caldera. Leña para arriba, que la cosa se acaba, y llego por fin a la Caldera con un calentón de mucho cuidado, que no podía ni hablar. Ayo me trajo una botella de agua y se llevó mi bici, porque tampoco podía ni con mi alma. Fui a buscar un poco de sombra, que era lo único que quería. El último kilómetro lo hice a nada más y nada menos que a 9.2 kmh, con bastantes tramos en los que no pasaba de 8 kmh, para olvidar. Como dato anecdótico, la velocidad media en el tramo Balcón de Zamora-Caldera de los Pinos de Gáldar fue de 12.7 kmh. La duración total de la subida fue en mi caso de 3 horas y 6 minutos.

Tras un breve descanso, ya pude comenzar a hablar y que los demás pudiesen escucharme. Estuvimos un rato descansando y ahí decidimos que dábamos por concluída la etapa, no bajando a Artenara. Bajar a Artenara habría supuesto tener que subir luego unos 7 km, algo que ya se nos hacía demasiado a todos. La organización se fue con los demás ciclistas y allí nos quedamos sólos Iralde, Ayoze y yo con algún que otro turista, esperando que el resto del equipo diese alguna señal de vida.

Y ahí se produjo uno de los momento del día. Si el año pasado fue Benito quien nos dio tremenda sorpresa, en esta ocasión les tocó el turno a ellos: Jose, Mari Carmen y Gasmi (se escribe así!?) aparecieron en el coche, donde también venía Yoni, que decidió poner pie a tierra en el tramo Lanzarote-Cueva Corcho. Traían el coche cargado de zumo fresquito, donuts, flanes, agua y no sé cuántas cosas más que nos comimos sin pestañear. Ya nos adelantaron que Oli y Fernan estaban al caer.

Nuevamente, pelotón agrupado en la Caldera y un buen rato de descanso antes de comenzar el descenso, descanso que aprovechamos para cambiar impresiones. Decidimos hacerlo por el mismo camino de la ida, tan sólo haciendo una pequeña variante en Cambalud por Arucas, evitando así el tramo de ascensión de Bañaderos al cruce de Arucas. A lo largo de la bajada íbamos parando en los cruces para reagruparnos y para no tener confusiones. Aún así, nos perdimos en Arucas y ya no volvimos a vernos. Haremos lo posible para estar en mejores condiciones el año próximo…

Descansando al fresco en casita después del emboste

17 comentarios to “Subida Cuevita 2010”

  1. Iral said

    Personalmente este año hizo meya en mí; estoy malito desde el lunes sin salir de casa y medicándome; cogiendo así el relevo de Ayo del pasado año. Estoy seguro que tras lo sucedido en esta XXXV subida cicloturista a Artenara, todos intentaremos llegar en mejores condiciones a la próxima edición y que el sufrimiento no impida disfrutar del paisaje a lo largo del paseo y de una bonita jornada en general.

    Pero bueno, se nota que la experiencia es un grado porque sorprendentemente llegué mucho mejor que el año pasado y eso que peso unos 6kg más que en la pasa edición. Este año empecé a entrenar el 11 de julio, tras 9 meses en los que tras pesar 72.2kg en septiembre de 2009, aumenté hasta los 92.4kg el 5 de agosto de 2010, pesando en la mañana de la prueba, unos alentadores 82.9kg lo que implica una pérdida de 9.5kg en 7 semanas. (si alguien quiere dieta y rutina semanal de ejercicio, se la apunto encantado).

    Llega el día de la prueba, tras entrenar duro de lunes a miércoles, la sesión suavizó hasta el viernes, con el oportuno reposo total del sábado y la ingesta de hidratos, azúcares y líquidos recomendada para afrontar el día clave (con chino-pringue de cena incluida, ¿no Oli?… ) Tras levantarme a las 10:00 de la mañana el sábado, me fue imposible conciliar el sueño pronto, con lo que dormí no más de 4 horas para amanecer el domingo a las 7:30, pero tras la hazaña “insómnica” de Ayo, no tengo derecho a quejas. Me dirijo a desayunar lo mismo de siempre, un tazón de leche con cacao y cereales añadiendo eso sí, un plátano picado a la taza y un vaso de zumo con arroz y pollo que sobró de la cena, total ya que sobró… con este comienzo era imposible pensar en pájaras de última hora.

    Llego a las 8:20 al Auditorio con mi nuevo look (piernas rapadas) para aumentar la motivación mental sumada a mi mejora física (este día va a salir bien, lo presiento). Tras las llamadas perdidas de Yoni y Fran me dirijo con prisas a la zona de recogida de dorsal donde me esperan Yoni, Oli y Super Fernan, con sorpresa incluida… ¡¡¡ pedazo cuadro se pilló el Yoni !!! bonita bici cago’ndiez ¡¡¡ tras intercambiar impresiones y sólo 5 minutos después llegan Fran y … siguen las sorpresas… Ayo ¡¡¡ con la cabeza más puesta en Málaga todavía; pero allí estábamos todos, a tiempo para sacar el dorsal. Todo marchaba como estaba planeado, o casi jejeje.

    Tras unas fotos de recuerdo comenzamos a dar pedales… un día frío como bien apunta Fran, con muchas nubes y sin viento, una bendición para los ciclistas que atrasó el calor hasta muy bien entrada la etapa, de lo contrario el sufrimiento hubiese sido mucho mayor con un día despejado desde la salida, pero por suerte no fue así.

    La jornada transcurrió sin incidentes, más que los arrepentimientos prematuras de muchos ciclistas que dieron por finalizada la etapa antes de llegar al Balcón de Zamora. De ello fuimos testigo Yoni y yo, que presenciamos la etapa hasta ese punto desde cola de pelotón, donde no se va nada mal, en pequeños grupetos o simplemente en parejas. Era muy bonito ver al pelotón estirado por delante y por detrás donde eran muchos los que se iban quedando a cuentagotas, incluso antes del primer parón en Firgas. Tras él, volvimos a cola de pelotón. Yo seguía con los continuos ánimos a Yoni, que parecían ver respuesta en su buena cadencia, porque lo que era hablar, más bien poco. !!!! Vaaammooosss coooñooooooo ¡¡¡¡… mientras atravesábamos el mar de nubes donde la humedad hacía presagiar lo que pronto se transformó en un increíble día de sol y cielo azul, donde al menos, el viento estuvo ausente. Seguimos la marcha, Yoni iba con buen ritmo, yo no iba demasiado forzado, pero tampoco demasiado relajado, el constante sudor hacía echar manos cada 5 minutos al bidón. Antes de llegar al segundo parón, rodábamos unos 5 ciclistas y ya teníamos a la ambulancia a rueda, con lo que el resto y eran muchos, se habían quedado muy atrás o simplemente se habían quedado definitivamente. Por fin llegamos al segundo descanso, donde no quedaba nada de fruta por nuestra tardanza y del cual disfrutamos algunos minutos menos por la misma razón. Al menos el avituallamiento fue bastante satisfactorio; mucha agua, recargar bidones, poner hielo (al coño las finuras), comer barritas, el gel muy bueno, y un pipi que me supo a gloria. Por cierto, gracias Fernan por la fruta, chapó. Tras el parón, fuera calcetines, fuera guantes, gafas limpias y andiamo, avanti a tutta machina…

    Comienza lo bueno, de menos a más, Fernan, Oliver y Fran se adelantaban, pero yo continuaba a mi ritmo, llego a la altura de Yoni, mientras Ayo decide aflojar un poco (momentáneamente). Tras unos minutos vuelvo a ver a Oli y a Fran, al llegar a la altura de Oli, le paso y sigo tras Fran que andaba unos 5 metros por delante, le alcanzo y durante un rato mientras charlamos un poco, vemos la dureza de las primeras rampas que vaticinarían lo que vendría en muy pocos minutos. Oli pierde algunos metros, hay que subir de menos a más, cada uno a lo suyo, que esto es muy duro. Sorprendentemente Fernan mantiene el ritmo mío y de Fran pero a unos 30 metros de ventaja, iba realmente bien, como siga así, será una buena rueda pronto.

    Pronto me doy cuenta de que Fran no andaba lo fino que él acostumbra a estar porque en condiciones normales debimos subir juntos más rato. Se le notó esa deshidratación del día anterior. Pocos metros después y ya en el tramos duro que precede a la curva de Cueva Corcho, me encuentro a Fernan parado en el arcén derecho con cara de haber saboreado la esencia de la etapa… -¡¡¡ súbete, no te pares !!!, le alenté con toda intención. Las rampas eran tan duras, que subirse a la bici desde cero e iniciar camino cuesta arriba debió ser toda una hazaña (explícame cómo lo hiciste).

    A partir de ahí me di cuenta de que estaba adelantando a muchos ciclistas, mientras que a mí me adelantaba uno muy de vez en cuando. Algunas de mis víctimas intentaban con rabia seguir mi rueda, cosa que conseguían en las rampas duras en las que me defendía haciendo todo el pedaleo redondo posible, para amortizar el esfuerzo al máximo, pero en cuanto suavizaba un poco, me iba con facilidad. Pronto acabé el bidón con el hielo, que se mantuvo frío en todo momento, y el otro lo vacié a ratos intentando refrescar el cuerpo echándomelo en la cara y en la cabeza dejando caer el agua por las ranuras del casco. Nunca ello tuvo un efecto tan bueno, me refresqué muchísimo, mientras me secaba mi temperatura bajó, de repente me encontraba muy fresco tras pasar Cueva Corcho donde el ritmo aumentaba y donde pronto me quedé sin agua, pero había bebido mucho, estaba muy fresco y con un ritmo tan bueno, que me daba miedo forzarlo y decidí mantenerlo el máximo tiempo posible y así acercarme al final de la subida con la entereza que tenía en ese momento.

    Con esas buenas sensaciones vi llegar a Ayo que se acercaba poco a poco, lo que me sorprendió mucho y me alegró al mismo tiempo, puesto que el sufrimiento que parecía tener lo solventó con creces. Pronto se me puso a rueda, coincidiendo con la bajada de descanso que hay a pocos kilómetros de la cima, tras las cual me adelantó preguntando por mis sensaciones… -bien !!!… le contesté, …-aunque sin agua… concluí. Tras ofrecerme y rodar un minuto escaso juntos, se adelantó poco a poco, yo iba tan bien, que preferí seguir el ritmo antes que intentar ir a su rueda con el posible desvanecimiento final en el que posiblemente hubiese perdido más tiempo y sufrido más. Poco a poco se veía la carretera donde acababa el calvario, Ayo seguía sacándome metros poco a poco, pero mi ritmo era constante, me ponía de pie sobre la bici y seguía adelantando gente. Cuando ya supe que iba a llegar entero forcé un poco la maquina, manteniendo la distancia con Ayo en los últimos dos kilómetros de ascensión. Finalmente llegué arriba, a unos 40 segundos de Ayo, muy contento por terminar y sorprendido por la relativa entereza del momento.

    Después de ahí, lo demás sería coser y cantar tras recibir agua, el magnífico avituallamiento sólido que recibimos del coche de apoyo familiar y decidir que volveríamos sobre nuestros pasos sin bajar a Artenara. En la bajada, muy cansada por cierto, cogí mucho frío, que con el desgaste general hizo que me debilitara en los días sucesivos. Yoni grabó media hora de bajada con una cámara acoplada al manillar. Buenas imágenes sí señor. Al final y tras pasar Costa Ayala, hubo tiempo para un palo final de una fuerza imponente, protagonizado por el Ironman del equipo que destruyó todas mis intenciones de responder a él; sí lo hizo Fran, pero con menos fortuna.

    Un gran día. Esperando ya, la XXXVI subida cicloturista a Artenara.

    Saludos a todos MdMT !!!

    • fjmachin said

      Muy bien, Iral. Con tu texto nos vamos haciendo una idea de cómo iba el grupo en el tramo duro.

      Salud y a mejorarse!!

      • Iral said

        Gracias primito, a ver si se anima alguien más a contar sus impresiones, que me meto cada día y todavía no hay novedades. Saludos

  2. Isidro said

    Heyyyy, que buena ambas crónicas (Francis e Iral) nosotros hicimos nuestra subida por el norte (bueno algunos nos vimos en Las Palmas). Subida más corta pero igualmente dura, para llegar a Artenara no hay camino fácil, nuestro pelotón se redujo a 4 ciclistas y además Gustavo sólo nos acompaño hasta Fontanales.

    En Artenara, pues nada más de lo mismo, es verdad que mola el ambientillo allí (les estuve buscando pero intuí que quizás decidieron no bajar a Artenara) abajo pero también al aire era más caliente y el sol aumentaba por la hora del día. Bueno felicidades a todos por la etapita y a ver si coincidiemos en año que viene.

    Saludos.
    Isidro.

    • fjmachin said

      Gracias, Isidro. Disculpa que tu comentario no saliese antes, pero se me fue a la carpeta de Spam y no lo había visto hasta ahora. Como ponemos ahí, el sol hizo estragos en el pelotón, no sólo en el nuestro, sino en el general: a medida que subíamos veíamos que mucha gente se daba la vuelta, pasaba de todo por el calor y a otra cosa.

      A ver si es verdad y nos vemos el año próximo.

      Saludos,

      Francis.

      • Iral said

        Gracias Isidro por tus impresiones… sólo queda ver si la familia Montesdeoca escribe algo antes de que se celebre la próxima edición. Saluditos

  3. Oliver said

    Bueno yo comentaré cómo fue mi primera subida a Artenara (aunque finalmente no llegara hasta el pueblo). Muy buenos post los de Fran e Iral.

    Me hubiera gustado llegar más en forma a la subida pero al final un amago de gripe a falta de dos días para la gran cita me hizo temer lo peor. Más o menos me recuperé (a pesar de que usé el inhalador de asma 4 veces las noche anterior) pero ya desde que salí a las 8 menos cuarto desde casa rumbo al auditorio sabía que no iba a ser mi mejor día sobre a bici.

    Ahí íbamos los tres hermanos para abajo y no apuntamos a hacer una ruta que no conocíamos, con los únicos precedentes de la etapa de montaña alta y la subida a los hoyos y bandama.

    El mdm se hizo esperar y no aparecieron hasta más de las 8 y media. Claro que la explicación era que teníamos un miembro con el que yo personalmente no contaba por los rumores de que se había quedado en Málaga. Y ahí apareció Ayoze, nuestro Ironman, con sus gafas de sol y recién llegado del aeropuerto para recordar los tantos entrenamientos que hizo hace menos de un año para el Ironman.

    Estando todos ya preparado a mí se me antojó inflar las ruedas a última hora y casi me pierdo la foto “oficial” de la salida.

    Comenzamos a subir y se agradecía la pasividad con la que se rodaba. Llegamos hasta bañaderos y ahí se acabó lo bueno, comenzando la subida. Cada uno empezó a ir a su ritmo y yo me lo tomé con bastante calma porque sabía que si quería llegar tenía que llegar bastante entero al último tramo. Primera parada en Firgas, a donde llegué más entero de lo que mis sensaciones me dijeron nada más subirme a la bici por la mañana. Echamos un pis un gel, nos echamos unas risas en donde el principal tema de conversación era nuestro Ironman ayo (preguntándole que si tenía cubata en los bidones, a lo que el me respondío “cógeme los huevos”).

    Seguimos para arriba y el tiempo engañaba ya que había neblina y algo e fresco, en mi opinión lo ideal para rodar. Sin embargo el tiempo ocultaba el solajero que iba a haber en la parte más dura del recorrido. Pasé un par de momentos malos en algunos kms en donde la pendiente subía un poco pero conseguí llegar medianamente entero al Balcón de Zamora. Allí me esperaba el mdm salvo Yoni que venía detrás a su ritmo. Me bebí una botellita de agua a pecho y un plátano compartido con Ayo. También me tomé un gel de los que dio la organización, que por cierto era malo de cojones. Llega Yoni, nos echamos unas risas y también hablamos de la parte que quedaba, nada más y nada menos que los 13 peores kms de toda la subida.

    Se reanudó la marcha y todo el mundo comenzó a subir a su ritmo, en los primeros kms empecé a notar que mis piernas ya no estaban como al principio y comencé a fatigarme de lo lindo, tanto que entre la tos y el moquillo que tenía, más la leña que nos habíamos dado ya y el sofocante calor que hacía me obligaron a bajarme de la bici cuando me quedaban 7kms para terminar de subir. Me detuve justo cuando vi a mi hermanito Fernan “defondao como una perra” en una cuneta. Me paré y cogimos un poco de resuello. Volvimos a subirnos a la bici y me pegué por primera vez mi primer hostión jaja, simplón de mi que sin fuerza maldita me fui a subir a la bici en una pendiente grande y no conseguí enganchar la segunda cala cayéndome para un lado. Menos mal que me vio poca gente.

    Pasados un par de kms volví a sentirme tan mal como cuando me encontré a Fernan en la cuneta y me tuve que parar por segunda vez. No era mi día y el calor me estaba matando, y no solo a mí sino a montón de corredores que veía que daban la vuelta y que iban subiendo caminando y la bici al lado. Me vuelvo a subir y seguimos Fernan y yo solos rodando. Aparece nuestro coche de asistencia (los papis) para proporcionarme una botellita de agua freskita que sin ella estoy seguro que no hubiera llegado al final. A nuestro ritmo y con agua fresca, continuamos hasta el final (llegamos hasta los pinos de Gáldar y decidimos no bajar al pueblo de Artenara), en donde nos esperaban todos, no con muy buenas caras tras la subidita. El coche de asistencia del mdm (papi, mami y gazmi) empezaron a repartir zumos, agua y de todo. Descansamos un poco y nos hicimos unas foto de equipo y que Fran ya ha puesto en la crónica.

    Luego cogimos resuello y comenzó la bajada, la cual como siempre me tomé con calma y casi todo el camino fui rodando el último. Teníamos la novedad de que Yoni iba a grabar la bajada con una cámara y que estamos pendientes de colgar al foro (lo sé Fran soy lo peor). Poco más que decir a una etapa dura donde las haya pero muy bonita y que a pesar del sufrimiento espero estar en salida de nuevo el año que viene.

    Para terminar, personalmente me sentía orgulloso de lo que había hecho porque lo más fácil hubiese sido dar media vuelta y a tomar por saco. Sin embargo aguanté encima de la bici sufriendo como nunca y finalmente llegué. El año que viene ya me sé el recorrido y llegaré mucho más entero.

    PD: Iral no me digas que soy un llorón jodío que sabes que no me encontraba bien…😦
    No quiero ser nostálgico pero será la última etapa juntos del mdm en toda la temporada, ya que nuestro pupilo Iral se nos va a Roma a estudiar y vendrá con 20 kilos más. Para entonces volverás de nuevo a la aurriere du peloton🙂 Son bromas primo.
    Un abrazo a todos.

    • fjmachin said

      Muy bien, Oli, muy bueno, jaja. Eso, sigo a la espera de que me mandes los enlaces para el/los videos🙂.

      Saludos,

      Francis.

  4. Iral said

    Jajajajaja muy bueno… jajaja “cógeme los huevos” jajaja…”menos mal que no me vio mucha gente” jajaja. Chapó, sí señor… Con respecto a mí… intentaré que caiga alguna ensalada entre pizza y pasta🙂

    El año que viene conformaremos un Team con mejor perspectiva de etapa y quien sabe cuántos más podremos ser…

    Por cierto, felicidades Ironman, felicidades Fran, ya son tíos por segunda y primera vez respectivamente. Abrazos de Iral.

  5. Ayoze said

    mi crónica:
    son todos unos mierdas!!
    PD: a la de verdad, le queda poco para ver la luz!🙂

  6. fernan said

    estallada total y si señores no me se mi dni

  7. fernan said

    el año q viene los voi a violar a todos les voi a romper el caca acuerdense de esto q les digo cabrones

  8. Anónimo said

    Fernandito lindo. Acepto tu reto. Intentaré que te arrepientas de tus palabras y te las tragues mojadas en limón. Tienes 10 meses para entrenar… luego no me llores. Por cierto, no te olvides de aprenderte el DNI para no tener que llamar de nuevo a mami en la salida😀

    ¿Alguien más se apunta?

    Fran… mete más entradas que esto esta ‘burrío. Besos a tutti.

  9. […] Comentarios (RSS) « Subida Cuevita 2010 […]

  10. Iral said

    Ya sólo quedan tres meses para la subida de 2011. Todos en nuestras crónicas de 2010 hemos augurado nuestra participación en este año 2011 y espero que así sea. Del mismo modo no estaría mal intentar aumentar el pelotón. Podríamos darle un toque al compañero Isidro a ver si se anima e incluso a Jose con quien nos encontramos al final de la subida de la pasada edición. Pero bueno ya se verá.

    Fernan incluso se atrevió a vaticinar su estado de forma con respecto al del resto del equipo MDMT para esta edición de 2011: “El año que viene los voi a violar a todos, les voi a romper el caca, acuerdense de esto que les digo cabrones”. No me olvido Fernan, no me olvido. Como se suele decir en estos casos, uno es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras. ¿Por cierto, ya memorizaste tu DNI?

    A parte de todo, felicitar al equipo y sobre todo a Fran, por haber hecho posible este post, en el que hemos compartido impresiones, bromas y risas entre todos y decir, que estoy con muchas ganas de participar en la crónica de la próxima edición. Y bueno, nada más, esperando aun por el vídeo del descenso, que al final se nos va a juntar con el vídeo de este año🙂

    Ánimo camaradas que queda tiempo para afinar la prueba en todos sus aspectos y así disfrutar más del día. A ver si este año bajamos a ver a la virgen que tengo muchas cosas que agradecerle y disfrutamos de la comida juntos y el posterior descanso a la sobra antes del camino de vuelta. En cualquier caso será una jornada inolvidable. Besos de Iral.

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